Pronto regresare con nuevas publicaciones para mis amados lectores...Bendiciones.

GBGComunic

Jesús es el Primer Amor

PERO TENGO CONTRA TI QUE HAS DEJADO TU PRIMER AMOR

Un minero puede demorarse muchos años buscando una veta de esmeraldas que cambie su existencia, y puede ser que se pase toda la vida trabajando y buscándola, y no encontrarla, eso requiere trabajo y mucha perseverancia. Nosotros debemos buscar a Dios, como nuestro más grande y vital tesoro. Nuestro amor por Dios debe mantenerse vivo, dinámico, intenso, avivado; pero la iglesia de Efeso descuido esto, y Jesús le aconseja, y le dice: “recuerda, arrepiéntete y haz las primeras obras”, es fundamental mantener el primer amor...       

I.   EFESO, UNA IGLESIA ENAMORADA DEL SEÑOR JESÚS:

A.    Experimenta y conoce al Espíritu Santo, Hch. 19:6. 

“Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban”

Nota: El corazón de éstos discípulos de Efeso estaba muy dispuesto, Pablo acaba de enseñarles de Jesús y viene sobre ellos el Espíritu Santo y hablan en lenguas y profetizan, para ellos el Espíritu Santo no es un concepto, sino una realidad. 

 B.  La iglesia de Efeso ama la palabra de Dios, vive lo sobrenatural y prevalece sobre la adversidad, Hch. 19:10-11,18-19.

“… todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo… muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron… y hecha la cuenta de su precio, era cincuenta mil piezas de plata. Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor”.

Nota: La palabra Éfeso significa deseable, amado, y esto nos da una connotación del amor de Dios por esa iglesia y del amor de la iglesia hacía Dios. Era una iglesia que amaba la revelación de Dios a través de las Escrituras. Esta iglesia experimentaba el poder sobrenatural del Señor… y la brujería que dominaba la región fue derrotada; a pesar de la multitud de adoradores de Diana de los efesios, ésta ciudad fue lugar de avivamiento por la gloria de Dios allí, y de ella se escribe en Hechos, en Apocalipsis y la epístola de los Efesios.    

II. LA IGLESIA COMENZÓ A DESCUIDAR SU PRIMER AMOR (Apoc. 2:4)               

A.    La iglesia de Éfeso se había descuidado. 

“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor”, Apoc. 2:4.

Nota: Esta iglesia nace en el tercer viaje misionero del apóstol Pablo, pastorea allí por tres años aprox. Y escribe la Carta a los Efesios en el año 60 d.C. aprox. y Apocalipsis es escrito en el año 95 aprox. entonces poco a poco la iglesia descuido “el primer amor”, o como dice Jesús en otra versión: “ya no me amas como al principio”.  

B.    La Escritura nos enseña que entre Cristo y la Iglesia debe existir una relación de esposos.              

Nota: Ef. 5:25 “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”, esto nos habla de enamoramiento, comunión, intimidad, fidelidad, etc. Pero, generalmente con el tiempo esto se descuida y se deteriora…  

C.   Resultados de éste descuido (Apoc. 2:2-3): 

“Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado”.

 1. Obras en exceso (se quiere llenar el vacío espiritual con el quehacer ministerial o ritualista).

2.   Vida religiosa (hay oración pero no intimidad; no hay genuina adoración; la persona se congrega por hábito no por anhelo de Dios, así que llega a la iglesia tarde, murmura de los otros, critica el servicio, y sólo cuando tiene privilegios asiste a la iglesia).

3.   Orgullo espiritual (no necesita “tanto de Dios”).

4.   Discernimiento natural, no por el Espíritu (por ej: Elí y Ana, cuando ella oraba en el templo y el sacerdote pensó que estaba ebria).   

5.  Insensibilidad al Espíritu Santo (no hay preocupación por Su presencia, por su obra, ni por su mover, no hay anhelo de conocerlo…).

6. No hay pasión misionera (una persona enamorada, sólo habla de su amor… una iglesia enamorada de Jesús hablará de él, pero al perder ese amor ya no se evangeliza). 

III. ES FUNDAMENTAL RESTAURAR EL PRIMER AMOR (Apoc. 2:5)             

 A.    Empieza recordando.                    

 “Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.”

 Nota: El término griego para “recuerda” es mnemoneúo y traduce además: ejercer memoria, repasar, seguir pensando en (sí es la mente dónde primero debemos restaurar el primer amor, puede ser que fue la primera parte dónde comenzó el enfriamiento).

  Nota: Debemos recordar “de dónde hemos caído”, esto quiere decir que el primer amor nos lleva a lugares espirituales, caminamos en las alturas de Dios, por eso David, inspirado por el Espíritu cantó: “Quien hace mis pies como de ciervas, y me hace estar firme sobre las alturas; quien adiestra mis manos para la batalla, de manera que se doble el arco de bronce con mis brazos” (2 Sam. 22:34-35), entonces nos habla de habilidad, lugares celestiales, fortaleza, victoria en la guerra (las fortalezas eran construidas en las cimas de los montes, en las alturas). El primer amor nos eleva a regiones de privilegio y comunión con Dios, y el Señor nos dice: “recuerda todo esto, porque has descendido, has caído y no te has dado cuenta…”   

 B.    Es necesario arrepentirse y hacer las primeras obras

Arrepentirse significa en primer lugar: reconocer que hemos pecado, así que descuidar nuestro primer amor es pecado. En segundo lugar, arrepentirse, y esto es cambiar de mente, cambiar de actitud, cambiar de vida (la religión mata la vida espiritual, por ej: el fariseísmo en tiempos de Jesús…).

Y volver a “las primeras obras”, la palabra “primeras” viene de un término gr. prótos, que además traduce: principal, el más distinguido, el más importante, prominente, nos habla de lo principal, de lo más importante, de lo que da inicio al resto… La intimidad con Dios es lo primero y principal (descuidar esto, es caer del primer amor). Recordemos que Jesús dijo: “más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y lo demás vendrá por añadidura” y también le dijo a Marta: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada” (Lc. 10:41-42).

C.    El candelabro representa a la iglesia, Apoc. 1:12-13, 20. 

Cristo está y se mueve en medio de sus iglesias locales, pero él puede quitar un candelabro de su lugar, y perder el privilegio de estar en la presencia de Cristo mismo. El candelabro es retirado y entonces viene la oscuridad, el frio, el envejecimiento (polvo, telarañas…), el olvido, y se seca su aceite dejando de dar luz, ya no brilla.

En tiempos del Apóstol Juan, Éfeso ciudad costera, puerto del Mar Mediterráneo, tenía 225.000 habitantes, centro religioso y comercial. Pero hoy día, sólo hay ruinas y no hay una iglesia cristiana en muchos kms a la redonda, y la región está bajo gobierno musulmán…

D.  Activa tu oído y aliméntate de Cristo, Apoc. 2:7. 

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”.

Ahora el mensaje es para todas las iglesias, Adán fue expulsado del Edén, del paraíso, pero ahora el vencedor (el que derrote la religión, la rutina, el enfriamiento, la autosuficiencia…) podrá comer del árbol de la vida… (El pan de Dios, la salud y vida de Dios, se alimentará de la revelación de Cristo…).

Conclusión: Desde el comienzo Dios ha manifestado su deseo de compartir con el hombre, de que el hombre reciba todos los beneficios de Su reino, desde el A.T. hasta hoy, nos  muestra cuánto desea habitar con y en el hombre (el Edén, el tabernáculo, se hizo hombre, envió su Espíritu que mora en nosotros…), él quiere continuamente fortalecer y renovar esa comunión…  

¡Él amor del ETERNO nunca cambia!

 

A pesar de nuestra rebeldía, ¡el ETERNO nos ama! Digo a pesar porque, aunque no parezca ni lo creamos, tú y yo somos en algunas ocasiones, rebeldes, necios y tercos. Aunque amamos a Dios, a veces, vamos por la vida conforme a nuestros deseos y necesidades y no conforme a los deseos ni voluntad de Dios. Eso es rebeldía.

¿Y qué hace un padre cuando su hijo es rebelde y hace lo que le apetece? ¡Lo sabemos bien! Las consecuencias de la desobediencia las conocemos por experiencia propia o porque es lo que hacemos o haremos con nuestros hijos. Lo primero es: el castigo, segundo: la reprensión y tercero: la lección. Pero el enfado y la decepción de un padre por la desobediencia de sus hijos suele permanecer por cierto tiempo; algunos lo recuerdan por largos años. Pero la noticia de hoy, es que a nuestro Padre Celestial y Dios eterno, el enfado y la ira le duran poco porque su misericordia es infinita y su amor inexplicable. A pesar de nuestra desobediencia y rebeldía, él nos ama y nos sana.

Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia. (Salmos 145:8)

Esta sanidad hace referencia al perdón y a la restauración. Dios quiere nuestro bien y sabe que si fallamos, le necesitamos, entonces no se aparta, antes se conmueve y nos abraza. Él sólo espera que nos acerquemos y le contemos qué hemos hecho, por qué lo hemos hecho y sentir el arrepentimiento sincero de nuestro corazón, para lavarnos y sanar nuestro espíritu nuevamente. Y escribo nuevamente porque volverá a pasar y él nos volverá a sanar porque nos ama.

Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. (Salmos 34:18)

Si embargo hay algo que no debemos olvidar, su perdón y misericordia no nos dan libertad para pecar. Entonces andemos en obediencia y sujeción en la vida, resistiendo la tentación y negándonos al pecado por amor a Jesucristo y al Padre.

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. (Gálatas 5:13)

¿Has sido rebelde con el ETERNO?

¿En qué desobedeciste?

No me lo digas, díselo a él, que aún a pesar de tu error y pecado, te perdonará y Seguirá amando.

A él que tendrá misericordia de ti y te mirará con amor y ternura. A él que será paciente y nunca pagará conforme a la grandeza de nuestros errores. A él que con amor eterno te ha amado.

¡Bendito seas Señor, Padre justo y misericordioso!

¡Gracias por amarnos eternamente y no tener en cuenta nuestra transgresión!

Atte.

       Guise4God

 

¿ Sabia usted que la moda de sacar la lengua es símbolo de muerte?

El significado del gesto de la lengua afuera extendida es “la muerte”. Se usa para hacer referencia y honor a la diosa hindú Kali. 

 “La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y él que la ama comerá de sus frutos.”  Proverbios 18:21

El diablo conoce muy bien esto y  es por eso que maldice a los hijos de Dios con su lengua entendida hacia afuera, símbolo de Burla, Maldición,rebeldía, sed de sangre ,violencia, y Muerte. Nótese el tremendo poder que tiene la lengua para Dios, es por eso que todo lo que esta relacionado a ella en su mal uso y símbolos, representa al mismo diablo y al  infierno que la inflama.  El decir, el mal  o bien uso de ella para bendecir o  maldecir es bien claro reconocido por la palabra de Dios.

¿De donde viene esta mala costumbre de sacar la lengua popularizada  por los famosos?

La Diosa sangrienta de la  india Kali era reconocida con la lengua fuera. Este es  un símbolo muy común, que también sale en los famosos calendarios aztecas y los monstruosos seres mitológicos, gorgonas, todos ellos simbolizan algo muy siniestro. Era un símbolo dedicado en honor al dios de la muerte, es decir cuando sus adeptos sacaban su lengua hacia fuera, lo estaban adorando y recociendo públicamente como su gran dios.

La lengua extendida tiene como significado muerte. Este signo hace como referencia y honor a una diosa hindu llamada Kali. Que representa la justa violencia, es brutal e inspira miedo en la gente por sus crueles prácticas. En sanscrito, lenguaje clásico de la india, Kali significa color negro, es el fenemino de Kala que significa oscuridad. Esta diosa tiene cuatro brazos, en uno tiene una cabeza degollada, en otro tiene una cimitarra o espada, en otro tiene una copa llena de sangre. En su cuello hay una guirnalda que tiene 51 cabezas humanas que simbolizan las 51 letras del sanscrito.

Ahora usted ya sabe la verdad del verdadero significado de  sacar  lengua afuera. Le aconsejo en el nombre de Jesús  que se aleje y rompa con toda maldición de muerte sobre su vida, Borrando las fotos que usted sale con su lengua afuera y pidiendo perdón a Dios  por esta su gran ignorancia de maldición de muerte que usted trajo a su vida. 

Santiago 3:6: Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e INFLAMA la rueda de la creación, y ella misma es INFLAMAda por el infierno. 

Recuerde siempre que si usted habrio  puertas a los demonios y sus simbolos, ¡¡gnorancia no anula consecuencias!! 

Atte.

       Guise4God

 

¿Cuál es el día de reposo para la Iglesia del Señor? - Atrévete a descubrir la VERDAD

¡Este es un tema absolutamente esencial y mucho más importante de lo que la gente se imagina!...Es una de las claves indispensables para el conocimiento del Creador y verdadero Señor. Y tiene muchísimo que ver con nuestra vida eterna en el Reino venidero del ETERNO.

Dentro de poco tiempo, nuestro mundo va a sufrir trastornos que nos sacarán a todos del sopor de la rutina. ¡Todo va a cambiar en un futuro muy cercano! El hombre ya es capaz de destruirel planeta que habitamos. Y la historia demuestra que cuando el hombre inventa poderosas armas de destrucción, siempre acaba utilizándolas enalguna guerra.

Nuestro Señor Jesucristo dijo que al final de esta era solo la intervención directa de Dios impediría que el hombre borrara toda vida humana del planeta: "Si aquellos días no fueran acortados, nadie sería salvo; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados" (Mateo 24:22).

Al acercarse el fin de esta era gobernada por los hombres bajo la influencia de Satanás, es imperativo que nos detengamos a analizar si realmente estamos obedeciendo al Dios que nos da vida y aliento. ¿Por qué? Porque Jesucristo mismo advirtió que la "fe vana" es inútil. Terminado su sermón del monte, Jesús advirtió: "No todo el que me dice:¡Señor, Señor!, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los Cielos" (Mateo 7:21).

En otra ocasión exclamó: "¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?" (Lucas 6:46). Y en una acalorada discusión con los fariseos Jesús citó una profecía de Isaías: "¡Hipócritas! Bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí, pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres" (Marcos 7:6-7).¡Meditemos en eso! Jesús dijo claramente que si uno sigue mandamientos de hombres, puede estaradorando a Dios en vano. Luego reiteró: "Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición" (v. 9). Está claro, pues, según Jesucristo, que cuando las tradiciones de los hombres chocan con los mandamientos de Dios, ¡el problema para nosotros es grave!

¿Sabía usted que la obediencia al mandamiento de guardar elverdadero día de descanso santificado por Dios, afecta directamente la posibilidad de que recibamos la vida eterna en su Reino? ¿Sabía que el precepto referente al verdadero día de reposo es—y siempre ha sido—un mandamiento por medio del cual Dios "prueba" al ser humano?

¿Cuál es el día de reposo según la Biblia?

Jesucristo enseñó: "No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios" (Lucas 4:4). También aclaró que la Biblia no se contradice a sí misma, pues dijo: "La Escritura no puede ser quebrantada" (Juan 10:35).

El apóstol Pablo habló más sobre el tema, diciendo: "Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2 Timoteo 3:16-17).

Si estamos dispuestos a creer estas palabras inspiradas, no será difícil entender este importante tema, pues la Biblia habla desde el Génesis hasta el Apocalipsis sobre el verdadero día de descanso que Dios estableció. En realidad, este es uno de los temas más claros y fáciles de entender en toda la Biblia; siempre y cuando lo estudiemos con el deseo sincero de saber la verdad y sin temor del "qué dirán". Recuerde que en los días de Jesucristo, muchos líderes religiosos sabían que Él era el Cristo, pero no lo reconocían precisamente por esto: "Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios" (Juan 12:43).

¿Tiene usted la fe y el valor para hacer lo que Dios claramente ordena, sin importar lo que piensen los demás?

Veamos, pues, las pruebas claras y contundentes sobre cuál es el verdadero día de reposo que ordena el Dios Todopoderoso. Comencemos nuestra búsqueda imaginándonos en una isla desierta con una Biblia y un calendario como únicos materiales escritos que hemos salvado del naufragio. Supongamos que hemos olvidado el día que guardábamos anteriormente y que ahora muy sinceramente queremos indagar la verdad.

¿Qué día acabaremos por guardar después de nuestro estudio sincero yobjetivo de la Biblia? ¿Acaso el "domingo"? ¡De ninguna manera!

¿Por qué? ¡Porque la Biblia jamás ordena a nadie observar el domingo como día semanal de adoración! Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, vemos que todos los siervos fieles de Dios, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, observaron el día de reposo el séptimo día de la semana (desde el atardecer del viernes hasta el atardecer del sábado); jamás el domingo, que es el primer día de la semana. Y los cristianos seguirán guardando este mismo día de reposo, el sábado, durante los mil años del reinado de Jesucristo en la Tierra (ver Apocalipsis20:4-6; Isaías 66:22-24).

En Marcos 2:23-28, vemos a Jesús permitiendo que sus discípulos arranquen espigas para comer mientras atraviesan los campos en sábado. Los fariseos, que habían agregado al mandamiento sobre el sábado más de 60 legalismos de su propia invención, se lanzan a criticar. Pero Jesús tranquilamente responde: "El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado. Por tanto, el Hijo del hombre es Señor aun del sábado" (vs. 27-28).

Cristo no dijo que el sábado fuera hecho para los judíos sino para "el hombre". Dijo que Él es Señor no del domingo sino del sábado. Jesús no dio el menor indicio de haber abolido el mandamiento que ordena guardarel sábado. Más bien demostró tanto aquí como en los versículos que siguen, cómo se debe guardar este día de descanso de un modo más significativo. Recuerde: Jesús dijo que el sábado fue hecho "por causa del hombre", ¡para que el hombre lo guardara! Mucho antes de que existiera el pueblo judío.

Ahora veamos cómo fue que Dios hizo a la humanidad y cómo le dio al hombre el día de reposo. En Génesis 1:1 leemos: "En el principio creó Dios los Cielos y la Tierra". Esta creación original pudo ocurrir hace miles de millones de años. El siguiente versículo demuestra que luego la Tierra cayó en un estado de caos y desolación. Y los versículos siguientes describen cómo Dios reformó nuestro planeta hace unos 6.000 años y creó los progenitores de la fauna y la flora que lo habitan hoy. Ahora observemos el versículo 26: "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la Tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra". La humanidad, pues, fue creada a "imagen" de Dios, con "potestad" para gobernarsobre el resto de la creación. Pero, ¿cómo se mantendría el hombre en contacto con su Hacedor? ¿De qué manera mantendría siempre el conocimiento del Dios verdadero, Creador de todo lo que existe?

Génesis 2:2-3 comienza a esbozar la respuesta: "El séptimo día concluyó Dios la obra que hizo, y reposó el séptimo día de todo cuanto había hecho. Entonces bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación".

Notemos que Dios "concluyó" o completó su obra de creación reposando el séptimo día de la semana. La palabra "sábado" es intercambiable con la expresión "día de reposo". Se deriva de la palabra hebrea shabathque literalmente significa "reposo" o el hecho de cesar algo. Dios creó el sábado reposando ese día y cesando de crear cosas materiales. Además lo "bendijo" y lo "santificó", o sea que lo apartó para un uso santo. Al bendecir y santificar el séptimo día o sábado como su día de reposo, ¡y ningún otro!, Dios demostró que su presencia está en ese día de un modo muy especial. De todos los días de la semana,solamente el sábado señala hacia Dios de una manera especial como el verdadero Dios, Creador y dueño de todo el Universo.

El domingo en el Nuevo Testamento

La palabra "domingo" ni siquiera aparece en la Biblia. Lo que  aparece es "el primer día de la semana"; ocho veces en total y siempre en el Nuevo Testamento. Cinco de esas referencias (Mateo 28:1; Marcos 16:2, 9; Lucas 24:1 y Juan 20:1) hablan del momento en que María Magdalena y otras personas llegaron a la tumba después de la resurrección de Cristo. Como vamos a demostrar más adelante en este estudio, Jesús resucitó el sábado al atardecer, no el domingo por la mañana. ¡De manera que los versículos citados no se refieren a la observancia del día de la resurrección de Jesucristo!.

En Juan 20:19 leemos: "Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, llegó Jesús y, puesto en medio, les dijo: ¡Paz a vosotros!" Aquí no se trataba de una reunión religiosa sino que estaban reunidos "por miedo de los judíos". Con temor de sufrir el mismo destino que su Señor crucificado. No se habían reunido para celebrar la resurrección, ¡pues no creían que Cristo había resucitado! (Marcos 16:14; Lucas 24:27-41).

El libro de los Hechos narra el desarrollo doctrinal y las prácticas en los primeros días de la Iglesia. En ese libro, solamente una vez en el capítulo 20 se menciona "el primer día de la semana": "El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan [para comer], Pablo que tenía que salir al día siguiente, les enseñaba, y alargó el discurso hasta la medianoche" (v. 7). Esta fue una ocasión normal de despedida, con una comida, no se trataba de un servicio de adoración. Desde el punto de vista bíblico, los días comienzan y terminan en el ocaso; de manera que esta reunión se efectuó después de terminar el sábado. Al amanecer del domingo, Pablo inició una ardua caminata de 32 kilómetros (vs. 11-14). ¡Esto, decididamente, no fuedescansar en el "día del Señor"!

En 1 Corintios 16:2 el apóstol Pablo solicitó: "Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas". Esto en ninguna forma respalda la adoración dominical. Observemos que esta práctica debería evitarse cuando Pablo llegara a Corinto. Y notemos además que en ninguna parte del versículo se ordena una santa convocación semanal con motivo de la colecta. Tampoco se trataba de recoger dinero, sino alimentos para ayudar a los pobres de Jerusalén que estaban padeciendo sequías y hambre (ver Romanos15:25-28). Antes de que Pablo llegara, a cada persona se le solicitaba poner "aparte algo", una donación, posiblemente guardada en su propia casa. Pablo sabía que la contribución sería voluminosa, de manera que necesitaría de varias personas para llevarla hasta Jerusalén (1 Corintios 16:3-4). Esto demuestra que no se trataba de un donativo monetario.

Apocalipsis 1:10 es un versículo que suele citarse para decir que el domingo es el "día del Señor": "Estando yo en el Espíritu en el día del Señor oí detrás de mí una gran voz, como de trompeta". Esto no se refiere al culto religioso ni se refiere al domingo. El Apocalipsis es una profecía (v. 3) sobre cosas que ocurrirán en el tiempo del fin. El "día del Señor" es el mismo "día del Eterno", un período futuro que se menciona más de 30 veces en las profecías bíblicas. Se trata del tiempo en que Dios va a intervenir con poder sobrenatural en los asuntos humanos, castigando a las naciones y enviando a Jesucristo a la Tierra para traer la paz mundial. Lo que Juan está diciendo es que el Espíritu de Dios lo trasladó en una visión a aquel tiempo.

Supongamos por un momento que Juan estuviera hablando de un día de la semana. Según la Biblia, ¿cuál sería ese día? Jesucristo dijo: "El Hijo del hombre es Señor aun del sábado" (Marcos 2:28). Antes de venir en carne, Cristo [el Verbo] llamó al sábado "mi día santo… delicia, santo, glorioso del Eterno" (Isaías 58:13) Y en el cuarto mandamiento dijo: "El séptimo día es de reposo para el Eterno, tu Dios" (Éxodo20:10). Es obvio entonces, que el día sábado no es nuestro día; ¡es el día del Señor! No existe ninguna base bíblica para considerar el domingo como el día de observancia semanal.

El mandamiento de prueba

Todo estudiante de la Biblia sabe que el patriarca Abraham fue el bisabuelo de Judá, de quien vienen los "judíos". ¿Guardó Abraham el verdadero día de reposo de Dios? ¡Por supuesto! Dios dijo: "Oyó Abraham mi voz y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes" (Génesis 26:5).

Las generaciones siguientes de israelitas entendieron claramente por estos versículos que Abraham guardóel sábado o séptimo día como día de descanso, el día que Dios había santificado cuando creó a la humanidad. No olvidemos que Abraham es el "padre" de todos los creyentes, como lo llama el apóstol Pablo (Romanos 4:11, 16).

Algunos alegan que los diez mandamientos, entre ellos el cuarto que ordena guardar el sábado, eran solo parte del "antiguo pacto" que Dios celebró con Israel en el monte Sinaí en tiempos de Moisés. Sostienen que el antiguo pacto se acabó con la muerte de Cristo y que con aquel terminaron los diez mandamientos, entre ellos el mandamiento del día de reposo. Olvidan que Dios santificó el sábado (o sea, lo hizo "tiempo santo")desde el principio de la historia humana. Y 2.000 años más tarde Abraham, padre de los creyentes, estaba dando ejemplo de fidelidad al guardar los mandamientos y estatutos de Dios, que obviamente incluyen la observancia del día de reposo. ¡Y todo esto fue mucho antes de que existiera el antiguo pacto con Israel!

Siglos después, en el Éxodo, vemos a los descendientes de Abraham saliendo de la esclavitud en Egipto guiados por Moisés. Varias semanas antes de celebrarse el antiguo pacto en el monte Sinaí, Dios quiso recordarle a su pueblo el verdadero día de descanso que Él le había dado a la humanidad en la creación. Por si alguien lo había olvidado, o si había alguna confusión o duda en cuanto al día de reposo; lo cual era muy posible ya que los israelitas llevaban varias generaciones de esclavitud en Egipto; Dios le dio a su pueblo una serie de señales que indicaban muy claramente cuál era el día que Él había santificado.

Estudiemos la narración en Éxodo 16:1-30. El pueblo de Israel estaba murmurando contra Dios, quejándose de no tener más comida. Dios dijo que lo probaría para ver si andaba en su ley o no (v. 4). Es interesante este versículo porque muestra una vez más que la ley de Dios estaba en vigencia desde antes de celebrarse el antiguo pacto en el monte Sinaí.

Dios, pues, les explicó que efectuaría el siguiente milagro: Todos los días de la semana, excepto el sábado, una comida especial delcielo llamada "maná" cubriría el suelo en la madrugada como el rocío. La gente debía recogerlo cada mañana y comerlo ese mismo día. No podría guardarlo de un día para otro porque se llenaría de gusanos y produciría mal olor.

Los sábados no se hallaría maná en el suelo. ¿Quécomerían ese día? La respuesta de Dios es la segunda parte del milagro: Cada viernes, Él les daría doble porción de maná; una porción para ese día y otra para guardar y comer el sábado (v. 23). Esto a su vez hacía necesaria una tercera fase del milagro: Evitar que el maná guardado de un día para otro se dañara. El único tiempo de la semana en que se podía guardar comida de un día para otro era de viernes a sábado. Con esto, Dios estaba mostrándoles que el viernes era el día de preparación para el sábado.

Dios arregló las cosas de esta manera para que su pueblo no tuviera que cumplir la faena de recoger maná el día sábado. Así podrían descansar el sábado y a la vez tener algo para comer. "Ellos lo guardaron hasta el día siguiente, según lo que Moisés había mandado, y no se agusanó ni apestó. Entonces dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es sábado dedicado al Eterno; hoy no hallaréis nada en el campo" (vs. 24-25).

Recuerde que esta era una prueba para ver si ellos obedecerían o no la ley de Dios. Pero, ¿qué hizo el pueblo?

Muy humanamente, cometieron el mismo error que muchos cometen hoy: ¡No tomaron a Dios en serio! Algunos israelitas salieron a buscar maná inclusive el sábado. "El Eterno dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandamientos y mis leyes? Mirad que el Eterno os dio elsábado, y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Quédese, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día" (vs. 28-30).

Este pasaje, pues, muestra cómo varias semanas antes de que Israel llegara al monte Sinaí, Dios empezó a realizar un milagro semanal de tres fases para mostrarle a su pueblo cuál era, y siempre había sido, su sábado o día santo de reposo. Cuando algunos intentaron trabajar ese día, el Creador los reprendió: "¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandamientos y mis leyes?"

El ejemplo de Jesucristo

Dios nos dice una y otra vez que Cristo era la "luz", el EJEMPLO de cómo debemos vivir. Es increíble el número de ministros que se dicen cristianos y aceptan esa afirmación, pero razonan, y discuten, y SIGUEN DISCUTIENDO contra el ejemplo perfecto de Cristoque guardó el sábado y demás leyes de Dios.

Hablando de Jesús, el Evangelio de Juan dice: "En Él estabala vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la dominaron [o comprendieron]" (1:4-5). La verdad es que hasta el día de hoy la mayoría de los devotos de esa "Luz" siguen sin comprenderla.

Más tarde, Cristo dijo: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida" (8:12).¿Qué significa "el que me sigue"? ¿Acaso alguna persona puede rechazar las enseñanzas de Jesús, negarse a seguir su ejemplo y enseñanzas, y aún así llamarse su "seguidor"? En 1 Pedro 2:21-22, el apóstol nos dice por inspiración de Dios: "Para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas. Él no cometió pecado ni se halló engaño en su boca".

Sí, ¡Cristo nos dio ejemplo en todo! El apóstol Pablo vuelve sobre este tema diciendo: "Sed imitadores míos, así como yo lo soy de Cristo" (1 Corintios 11:1). Por tanto, debemos ser "imitadores" de Jesucristo, y no solo seguirlo libremente de acuerdo con nuestro propio razonamiento humano.Hacia el final de su vida, el apóstol Juan dijo: "El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo" (1 Juan 2:6).

¿Cómo anduvo Jesucristo? El sermón del monte ha sido considerado como la ESENCIA misma de las enseñanzas de Cristo. En este Jesús dijo: "No penséis que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir [cabalmente], porque de cierto os digo que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy PEQUEÑOS y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los Cielos; pero cualquiera que los cumpla y los enseñe, este será llamado grande en el Reino de los Cielos" (Mateo 5:17-19).

Jesús no vino para abolir los diez mandamientos que Él mismo había traído de parte del Padre en el Antiguo Testamento. Más bien, vino para darles su expresión plena, para mostrar su sentido espiritual. En realidad, los hizo aún más estrictos. Por ejemplo, explicó que el séptimo mandamiento que prohíbe el adulterio, prohíbe mucho más que las relaciones sexuales con alguien diferente del cónyuge; también prohíbe codiciar a otra persona (vs. 27-28). Y, como acabamos de ver, Jesús dijo que para ser "grande" en su Reino venidero hay que guardar e incluso enseñar los mandamientos "muy pequeños". ¡Cuánto más el mandamiento de PRUEBA que señala al verdadero Dios Creador!completamente falso! La Biblia dice que Él era "sin pecado" (Hebreos 4:15), y "el pecado es infracción de la ley" (1 Juan 3:4). Sabemos que Cristo jamás infringió la ley de Dios, ni el cuarto mandamiento sobre el sábado, ni ninguno otro. Si Jesús hubiera quebrantado el sábado, habría traído para sí la paga del pecado, que es la muerte (Romanos 6:23), y por tanto no podría ser nuestro Salvador. Está claro que Jesús nunca quebrantó ni siquiera el más pequeño de los mandamientos de Dios, ni enseñó a los hombres a hacerlo. Al contrario, dijo: "Yo he GUARDADO los mandamientosde mi Padre" (Juan 15:10). Hay quienes utilizan Juan 5:18 para probar que Jesucristo quebrantaba el sábado: "Por esto los judíos aun más intentaban matarlo, porque no solo quebrantaba el sábado, sino que también decía que Dios era su propio Padre…". Los judíos acusaban a Jesucristo de haber quebrantado el sábado, porque había sanado completamente a un hombre que llevaba 38 años enfermo (ver Juan 5:5-9). Jesucristo mismo responde a esta falsa acusación en Juan 7:23-24: "Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en sábado sané completamente a un hombre? No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio".

Desde el comienzo de su ministerio Jesús sentó la norma que cumpliría durante toda su vida: "Vino a Nazaret, donde se había criado; y el sábado entró en la sinagoga, CONFORME A SU COSTUMBRE, y se levantó a leer" (Lucas 4:16). En Lucas 13:10 leemos: "Enseñaba Jesús en una sinagoga en sábado". Por supuesto que debemos seguir el ejemplo de Cristo guardando el mismo día de reposo que Él guardó. Y, ¿cuál era ese día? El mismo, por supuesto, que estaba guardando el pueblo judío a su alrededor: ¡el sábado!

En realidad, el día de descanso (y así lo han entendido siempre los judíos) se guarda desde el ocaso del viernes hasta el ocaso del sábado. De hecho, todos los días en el calendario de Dios van de un ocaso a otro; la noche primero y luego el día (ver Levítico 23:32; Génesis 1:5-31). Dios NO dispuso que los días comiencen y terminen a la medianoche, como calcula el hombre con sus relojes. En esa época ni siquiera había relojes como los nuestros, sino el "reloj" GRANDE de Dios en el cielo; el Sol y las estrellas que sirven para ajustar TODOS los calendarios hechos por el hombre, aun hoy. Recordemos que al principio Dios dijo: "Haya lumbreras en el firmamento de los cielos para separar el día de la noche, que sirvan de señales para las estaciones, los días y los años" (Génesis 1:14). Poreso, cuando guardamos los días que Dios santificó, vemos que se basan en la creación misma, la cual, marcando el tiempo mediante los cuerpos celestes, ¡señala hacia el CREADOR de todo lo que existe!

A propósito, el hecho de que Cristo guardara el mismo día de reposo que los judíos, demuestra que no se había perdido el conocimiento del día correcto desde tiempos lejanos, como dicen algunos. Recordemos que antes de su encarnación, Cristo les había recordado a los israelitas muy claramente cuál era el verdadero día de descanso (ver Éxodo 16).

¿Acaso no iba a guardar el día correcto durante su vida humana? ¡Por supuesto! Lo haría aunque los judíos estuvieran equivocados en cuanto al día… pero no lo estaban. ¡Cristo era Señor del día que los judíos estaban guardando! (ver Marcos 2). Y desde entonces hasta hoy, la semana de siete días ha permanecido sin alteración. ¿Cómo podemos estar seguros? Los judíos siguieron observando el sábado aun después que se dispersaron. Si se hubiera perdido el ciclo semanal, los judíos en un lugar del mundo estarían guardando un día y los de otros lugares estarían guardando otros días. Pero, ¿qué encontramos? En todas las naciones por donde se ha dispersado el pueblo judío, sigue guardando unánimemente el MISMO DÍA; ¡el sábado! Por tanto, el sábado sigue siendo el séptimo día del ciclo semanal que comenzó en la creación.

Costumbres de los apóstoles

El libro de los Hechos muestra que los apóstoles siguieron guardando el sábado fielmente. Lo hicieron tanto con los judíos como con los gentiles. Toda la Iglesia del Nuevo Testamento, guiadapor el Espíritu Santo, siguió reuniéndose el día sábado aun decenios después de la muerte de Jesús. Incluso los historiadores protestantes de las principales corrientes reconocen este hecho. En su libro The Story of the Christian Church (La historia de la iglesia cristiana), Jesse Lyman Hurlbut dice: "Mientras la iglesia fue principalmente judía, siguió guardando el sábado hebreo; pero a medida que se volvía más gentil, el primer día fue tomando gradualmente el lugar del séptimo día" (1970, pág. 36).

Hurlbut dice que el primer día fue reemplazando al séptimo "gradualmente". ¿Acaso Dios acabó con su leygradualmente? ¡Qué absurdo! Como veremos más adelante, fueron los hombres quienes ENGAÑARON "gradualmente" a millones de cristianos para hacerlos abandonar, no solo el día sábado, sino ¡todo el concepto de obediencia a la ley de Dios!

Pero semejante cambio no se dio en vida de los apóstoles originales. Hasta el apóstol Pablo, el apóstol de los gentiles, guardaba el sábado aunque su conversión al cristianismo fue mucho después de la resurrección de Cristo. Hablando de Pablo y Bernabé, Hechos 13:14 dice: "Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia, y entraron en la sinagoga un sábado y se sentaron".

Algunos alegan que Pablo se reunió con los judíos el día sábado porque ese era el día de reposo de ellos. Sin embargo, el libro de los Hechos dice: "Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente sábado les hablaran de estas cosas" (13:42). ¿No hubiera sido esta una gran oportunidad para que Pablo les informara a los gentiles que ahora se iban a reunir el domingo? Pero NO lo hizo. Todo lo contrario: "El siguiente sábado se juntó casi toda laciudad para oír la palabra de Dios" (v. 44).

La verdad es que ni Pablo ni NINGUNO de los apóstoles habló jamás de cambiar el santo sábado de Dios ni otras partes de los diez mandamientos. Por el contrario, fieles al ejemplo y las enseñanzas de Cristo, sus apóstoles guardaban el sábado y se reunían siempre en este séptimo día.

¿Qué hacía Pablo en sus viajes por regiones donde predominaban los gentiles? La Palabra de Dios nos dice: "Pasando por Anfípolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. Pablo, como ACOSTUMBRABA, fue a ellos, y por tres sábados discutió con ellos" (17:1-2).

Está claro que Pablo "acostumbraba" reunirse los sábados. Hechos 18:4 nos dice que "discutía en la sinagoga todos los sábados, y persuadía a judíos y a griegos". Todos los ejemplos en el libro de los Hechos muestran que cuando Pablo o los otros apóstoles se reunían para adorar, lo hacían el día sábado.No hay ni el menor indicio de que se reunieran periódicamente para adorar en algún día diferente del séptimo, el mismo sábado que siempre habían guardado y que la comunidad judía seguía guardando.

Si los apóstoles hubieran enseñado que el día de guardar era cualquiera otro diferente del sábado, ¡se habrían producido MOTINES entre los cristianos judíos! Hechos 15 describe la única conferencia ministerial importante en el Nuevo Testamento. Tuvo lugar a raíz de una aguda controversia sobre si era obligatoria o no la circuncisión para los cristianos gentiles. Este capítulo narra el incidente que dio lugar a la conferencia: "Algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés no podéis ser salvos. Pablo y Bernabé tuvieron una discusión y contienda no pequeña con ellos. Por eso se dispuso que Pablo, Bernabé y algunos otros de ellos subieran a Jerusalén a los apóstoles y ancianos, para tratar esta cuestión" (vs. 1-2).

En la conferencia de Jerusalén, "después de mucha discusión", Pedro se levantó y explicó cómo por medio de él, Dios había llamado a los cristianos gentiles sin mandamiento alguno de circuncidarse físicamente. Pablo y Bernabé describieron los frutos de su labor entre los gentiles sin que mediara la circuncisión. Luego Jacobo, el apóstol que presidía en Jerusalén, resumió el asunto y dijo: "Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre" (vs. 19-20). Por último, se redactó una carta que explicaba esta decisión tan importante y las razones que llevaron a ella (vs. 22-29). Pablo se llevó esa carta con sus decretos y la leyó en todas las iglesias bajo su jurisdicción (16:1-5).

Algunos dirán que las cuatro prohibiciones mencionadas aquí son las únicas leyes del Antiguo Testamento que todavía son obligatorias para los cristianos. Notemos, sin embargo, que no está incluido el asesinato.Luego, ¿acaso podemos matar? ¡Obviamente no! Entonces, ¿por qué se mencionan específicamente estos puntos y no otros? Porque estas cuatro cosas vedadas a los cristianos eran costumbres propias de las religiones paganas. Muchos paganos sacrificaban animales ahorcándolos en vez de degollarlos para desangrarlos. Luego se comían la ofrenda y cometían actos escandalosos de inmoralidad sexual como ritos religiosos. Las prohibiciones de Hechos 15 eran parte de los estatutos de Dios, pero más tarde también se citaron entre las ceremonias y rituales del sistema levítico de adoración para evitar que los israelitas adoptaran semejantes prácticas (ver Levítico 17:7, 10; Números 25:1-3). Los apóstoles querían dejar en claro que, si bien las ceremonias y ritos de la ley del Antiguo Testamento, incluida la circuncisión, ya no eran necesarios; estos cuatro puntos dados como parte de la sección ceremonial de la ley seguían siendo obligatorios. ¿Por qué eran obligatorios? Porque formaban parte de la ley de Dios original, ¡la cual seguía vigente!

Debemos notar que la gran controversia y la conferencia apostólica surgieron a raíz de la ordenanza de la circuncisión. ¡Cuánto MAYOR hubiera sido el debate si los apóstoles hubieran querido eliminar uno de los diez mandamientos, especialmente el del día de reposo de Dios, la "señal" que identificaba a su pueblo! Se habría producido un verdadero ESCÁNDALO y, sin embargo, no vemos el menor indicio de una contienda sobre este tema tan importante.

La controversia sobre el tema del sábado BRILLA POR SU AUSENCIA. No hubo ningún cambio, en este sentido, hasta veintenas o aun centenares de años después de la muerte de los apóstoles. Es claro, pues, que ni Jesús ni la Iglesia apostólica intentaron cambiar el día de descanso. ¡JAMÁS pretendieron acabar con la obediencia a ALGUNO de los diez mandamientos!.

El cambio de sábado a domingo

El Nuevo Testamento indica claramente que la verdadera Iglesia de Dios sería pequeña y perseguida.Jesucristo les dijo a sus discípulos: "Entrad por la puerta angosta, porque ancha es la puertay espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; pero angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hayan" (Mateo 7:13-14).

Jesús llama a su Iglesia "manada pequeña" (Lucas 12:32). Y en su profecía del monte de los Olivos advirtió: "Entonces os entregarán a tribulación, os matarán y seréis odiados por todos por causa de mi nombre" (Mateo 24:9). Los miembros de las grandes corrientes cristianas NO van a ser "odiados por todos". ¿Por qué razón? Porque ellos encuentran acogida en el mundo ya que aceptan de buen grado sus costumbres y tradiciones, y con frecuencia hasta sus PECADOS.

Pero, después de los tiempos apostólicos, ¿hubo alguna iglesia obediente como aquella que Jesús describió… una iglesia que siguiera guardando fielmente el día de descanso de Dios? Ciertamente. Casi todoslos historiadores eclesiásticos reconocen que miles de cristianos primitivos siguieron guardando el sábado como día de reposo durante muchas generaciones.

Ya hemos visto la declaración de Jesse Lyman Hurlbut: "Mientras la iglesia fue principalmente judía, siguió guardando el sábado hebreo". Pero, ¿acaso fue inspirado alguno de los autores de la Biblia para decirnos que el sábado habría de ser CAMBIADO después?

¡Claro que no!

La Cabeza activa y viviente de la verdadera Iglesia de Dios es Jesucristo. "Él es también la Cabeza del cuerpo que es la Iglesia, y es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia" (Colosenses 1:18; ver también Efesios 1:22). La carta a los Hebreos nos dice: "Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta e imitad su fe. Jesucristo es el MISMO ayer, hoy y por los siglos" (13:7-8).

Ciertamente, en toda la Biblia vemos un solo día apartado como el día de descanso: el séptimo día. ¡Y ese día es el sábado! Los dirigentes de las principales corrientes cristianas así lo reconocen, como veremos en las siguientes citas:

"Podemos leer la Biblia desde el Génesis hasta el Apocalipsis, y no encontramos ni una línea que autorice la santificación del domingo. Las Escrituras hacen obligatoria la observancia religiosa del sábado, un día que nosotros nunca santificamos" [1876, Faith of Our Fathers (La fe de nuestros padres) James Gibbon, arzobispo católico de Baltimore, EUA].

"El Antiguo Testamento hace referencia al sábado 126 veces, y todos estos textos se combinan armoniosamente para expresar la voluntad de Dios, mandando que se guarde el séptimo día" [9 de septiembre de 1893, The Catholic Mirror (periódico oficial de la arquidiócesis de Gibbon)].

El mismo artículo agrega: "Si hacemos un examen crítico de todo el Nuevo Testamento, encontraremos 61 referencias al sábado. Vemos también aquí que el Salvador invariablemente escogió el sábado para enseñar en las sinagogas y realizar milagros. Los cuatro Evangelios contienen 51 referencias al sábado. Nueve veces se menciona el sábado en el libro de los Hechos, y es el mismo sábado del tiempo antiguo".

"La Palabra de Dios escrita obliga a adorarlo en el sábado, absoluta, repetida y enfáticamente, con una amenaza positiva de muerte para aquel que desobedece" (23 de septiembre de 1893, mismoperiódico bajo la dirección del cardenal Gibbon).

Hemos visto que el día sábado está claramente establecido en la Palabra de Dios como su día de reposo. Hemos visto también que Jesucristo, los apóstoles y la Iglesia creyente en la Biblia guardaron fielmente ese día. ¿De dónde, pues, salió el domingo? El historiador Will Durant escribe: "El carácter serio del sábado judío se trasladó al domingo cristiano, el cual lo reemplazó en el segundo siglo" [The Story of Civilization (Historia de la civilización), vol. 3, pág. 599; 1972].

¿Cómo se produjo este cambio? Un estudio explica que "la Iglesia [Católicatrasladó la obligatoriedad de sábado a domingo" (Father Smith Instructs Jackson). El periódico Catholic Mirror concuerda: "La Iglesia Católica… en virtud de su misión divina, cambió el día sábado a domingo" (23 de septiembre de 1893). Más recientemente, la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, publicó un libro del doctor Samuele Bacchiocchi en el cual se detallan todos los hechos. El prólogo de Vincenzo Monachino, jefe del Departamento de Historia de dicha universidad, dice así:

"Nosotros [la Iglesia Católica Romana] MENCIONAMOSGUSTOSAMENTE la tesis defendida por Bacchiocchi sobre el lugar donde nació el culto dominical: para él, probablemente no fue en la Iglesia primitiva de Jerusalén, bien conocida por el profundo arraigo de sus tradiciones religiosas judías, sino en la Iglesia de Roma. El abandono del sábado y la adopción del domingo como el día del Señor, resultó de la interacción de factores cristianos, judíos y PAGANOS" [From Sabbath to Sunday: a Historical Investigation of the Rise of Sunday Observance in Early Christianity (Del sábado al domingo: una investigación histórica del surgimiento de la observancia del domingo en el principio de la cristiandad), 1977, pág. 7-8].

¿Son iguales todos los días?

Hay quienes citan Romanos 14:5-6 como prueba de que no importa en qué día guardemos el reposo sabático o como prueba de que no debemos guardar ningún día. La escritura dice: "Unohace diferenciaentre día y día, mientras que otro juzga iguales todos losdías. Cada uno esté plenamente convencido de lo que piensa. El que distingue un día de otro, lo hace para el Señor; y el que no distingue el día, para el Señor no lo hace". ¿Se refiere acaso este pasaje al sábado?

Leamos la continuación del versículo 6: "EL QUE COME, para el Señor COME, porque da gracias a Dios; y el que no COME, para el Señor no COME, y también da gracias a Dios". ¿De qué se está hablando? Al principio de este capítulo el apóstol Pablo exhorta a los cristianos a que reciban al débil en la fe y a que no contiendan sobre opiniones y explica: "Uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, solo come legumbres". (v. 2). [Seguramente por razones religiosas], aunque la Biblia señala que es lícito comer carne que no sea inmunda. Por ejemplo, la parábola del hijo pródigo nos muestra a un padre misericordioso y justo que hace preparar "el becerro gordo" (Lucas 15:23).

El apóstol Pablo explica en otra de sus cartas la razón por la cual algunos cristianos se habían vuelto vegetarianos. Casi toda la carne que se encontraba en el mercado había sido ofrecida a los ídolos. Pablo dice al respecto: "Acerca, pues, de los alimentos que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo no es nada en el mundo, y que no hay más que un Dios… Pero no en todos hay este conocimiento, pues algunos habituados hasta aquí a la idolatría, comen como si el alimento fuera sacrificado a ídolos, y su conciencia, que es débil, se contamina". (1 Corintios 8:4, 7).

Algunos recién convertidos creían que comer de esa carne era participar en el culto a los ídolos. No obstante, viendo que otros cristianos comían, ellos también lo hacían. Estaban obrando mal porque el apóstol Pablo afirma en Romanos 14:23: "El que duda sobre lo que come, se condena a sí mismo, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado". Si algo no es malo en sí mismo y uno lo hace creyendo que puede ser malo, peca.

Entonces, a los que pensaban que no había nada de malo en comer carne, el apóstol les dice: "El que come de todo no menosprecie al que no come" (v. 3). Pero luego dice en el mismo versículo: "Y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha recibido". Con todo, el apóstol Pablo les ordena a los que creen que pueden comer carne, que no ofendan a los que creen que no la deben comer (vs. 15-22).

Ahora bien, ¿por qué menciona el apóstol Pablo en este contexto el hacer diferencia entre día y día? ¡Por la misma razón! Había nuevos conversos débiles que creían que ciertos días eran mejores que otros para ayunar, para comer o para abstenerse de ciertos alimentos. Otros pensaban que, con respecto a la comida, todos los días eran iguales.

Jesucristo enseñó que cuando ayunáramos, debía ser para Dios y no para que otros lo supieran (Mateo 6:16). Tanto los judíos como los gentiles ayunaban ciertos días de la semana o del mes. Los fariseos hacían un ayuno parcial "dos veces a la semana" (Lucas 18:12). Había también ciertos meses en que el pueblo judío ayunaba (Zacarías 7:4-7). No obstante, entre los jefes religiosos judíos había diferencias de opinión con respecto a la práctica del ayuno. Los gentiles tampoco estaban de acuerdo entre sí sobre los días en que debían ayunar o abstenerse de ciertos alimentos (Hasting’s Encyclopedia of Religion and Ethics).

El sábado solo podría ser un factor aquí si algunos pensaban que en este se podía ayunar y otros que no. Pero no se menciona. Si Pablo hubiera estado hablando del sábado seguramente lo habría mencionado como lo hizo en Colosenses 2:16, porque había algunos que estaban criticando a los cristianos por la manera como guardaban el sábado y otras fiestas de Dios. En todo caso, la polémica sobre los días en Romanos 14, no tiene prácticamente NADA que ver con el sábado de Dios o sus otros días santos.

El tema aquí no es ni siquiera si debemos guardar o no guardar los días que Dios santificó. Se trata, pues, de tradiciones HUMANAS, de las cuales algunas se podían seguir mas no imponer a los demás. A los ojos de Dios, no importa en qué día ayunemos (excepto el día de Expiación, en el cual Dios ordena ayunar). Lo que a Dios le interesa es que lo hagamos con una actitud correcta, y que no nos juzguemos unos a otros basados en ideas personales.

¿Autoridad para cambiar el día?

Poco a poco, gradual y sutilmente, Satanás pudo influir en el mundo de los teólogos, llevándolos a introducir el antiguo "día venerable del Sol" en lugar del sábado semanal. Millones de paganos siempre habían observado el día domingo dentro de su culto al Sol y otros astros. Los teólogos engañados creyeron que el cambio al domingo facilitaría la conversión de los paganos al cristianismo.

Pero, ¿qué clase de "cristianismo" queda cuando se cambian los diez mandamientos de Dios y luego se desvirtúa todo el camino de vida que enseñaron Cristo y la Iglesia apostólica primitiva? ¿Seguirá siendo elverdadero cristianismo? Escuchemos de nuevo las palabras de Jesucristo: "No todo el que me dice: ¡Señor, Señor!, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los Cielos" (Mateo 7:21).

Igualmente engañadas, las iglesias protestantes siguieron el ejemplo de Roma rechazando el verdadero día de descanso de Dios. Pero muchos de los primeros estudiosos de la reforma protestante sabían lo que la Biblia realmente enseña. Martín Lutero, por ejemplo, reconocido como el padre de esa reforma, escribió: "Ciertamente, si Carlstadt (uno de los pocos que se oponían al culto dominical) escribiera más acerca del sábado, habría que abandonar el domingo, y habría que santificar el día de reposo, es decir, el sábado(Contra los profetas celestiales). Pero Lutero no quiso volver al día correcto; y en su Catecismo Mayor dijo: "Para evitar la incomodidad innecesaria que produciría una innovación [el día de adoración], debe seguir siendo el domingo" (The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge: "Sunday").

Las iglesias protestantes, pues, no acatan la Biblia como su única guía de fe, como afirman, sino que de hecho están reconociendo la autoridad reclamada por la Iglesia Católica Romana para cambiar la ley de Dios. Así lo explica el Catholic Mirror: "Cuando nació el mundo protestante, no podía oponerse aldía de culto cristiano [el domingo] por estar este demasiado arraigado, se vio, pues, en la necesidad de aceptar tal arreglo, dando a entender así que la iglesia tenía el derecho de cambiar el día, ya por más de 300 años. Por esta razón, el día de descanso cristiano [domingo] es hasta hoy, hijo reconocido de la Iglesia Católica… sin una palabra [de protesta] de parte del mundo protestante" (23 de septiembre de 1893).

¿Increíble? ¡Sí! Claro está que nadie tiene el derecho de cambiar el día de reposo de Dios. Pero así lo han hecho y aceptado las iglesias "cristianas" tradicionales. Mientras tanto, la verdadera Iglesia de Dios ha continuado guardando el verdadero día de reposo; tal como lo hizo en los tiempos apostólicos. Antes de concluir, volvamos una vez más a aquel período, con palabras del erudito W. D. Davies:

"En todas partes, especialmente al este del Imperio Romano, había judíos cristianos cuya forma de vida externa no era notoriamente distinta de aquella de los judíos. Daban por sentado que el evangelio era la continuación de la religión de Moisés; para ellos, el nuevo pacto que Jesús había establecido en la última cena con sus discípulos… no significaba que el pacto entre Dios e Israel había perdido vigencia. Ellosseguían guardando las fiestas de la Pascua, Pentecostés y Tabernáculos; también mantenían la circuncisión, guardando el sábado semanal y las reglas mosaicas sobre los alimentos. Según algunos estudiosos, su fuerza era tal, que siguieron siendo el ELEMENTO DOMINANTE en el movimiento cristiano hasta la caída de Jerusalén en el año 70 de la era cristiana(Judeo-christianisme: "Paul and Jewish Christianity", 1972, pág. 72, citado por Bacchiocchi, pág. 151).

Si 40 años después de la muerte de Cristo y la venida del Espíritu Santo los que guardaban el sábado eran el "elemento dominante" del cristianismo, ¿no es algo muy revelador? Si nuestro Señor mismo, así como Pedro, Pablo y la Iglesia cristiana original guardaban el sábado,¿no es obvio que TODOS nosotros deberíamos estarlo guardando? Ese es el día que los apóstoles de Jesucristo guardaron hasta que murieron.

¿Cómo, pues, se ATREVIERON los teólogos del oscurantismoa poner el nombre de Cristo en un día que Élnunca guardó… que JAMÁS santificó? ¿Cómo se ATREVIERON a reemplazar el día santo de reposo de Dios por el pagano "día del Sol", domingo? ¿Cómo se ATREVIERON a pervertir la "señal" misma que identifica al CREADOR y a aquellos que lo adoran? Se ATREVIERON bajo la poderosa influencia de Satanás, el diablo, "el cual engaña al mundo entero" (Apocalipsis 12:9).

Por todo lo anterior es obvio que si usted realmente quiere obedecer lo que la BIBLIA enseña, guardará el séptimo día desde el ocaso del viernes hasta el ocaso del sábado. Pero si no está dispuesto a OBEDECER el mandamiento que señala hacia el verdadero Dios, entonces quizás acabe por observar el "día del Sol" junto con la gran mayoría, los millones de seres que, según la profecía bíblica, sufrirán pronto la TRIBULACIÓN más grande en toda la historia humana por su rebelión contra el Dios verdadero (ver Mateo 24:21-22).

¿Cómo guardar el sábado?

¿Cuál es la forma correcta de guardar el sábado? Como lo hemos visto, los escribas y fariseos trataron de legislar de forma minuciosa todo lo que consideraron correcto o prohibido para hacer ensábado. Al hacerlo, convirtieron el sábado en una enorme CARGA; algo que nunca fue la intención de Dios (ver 1 Juan 5:3). Él nos dio el sábado y luego en algunos pasajes de su Palabra lo magnificó por medio de detalles específicos, pero principalmente para ampliar su significado espiritual.

¿Cuál es la instrucción de Dios? En el mismo cuarto mandamiento Dios nos dice: "Seis días trabajarás y harás toda tu obra" (Éxodo 20:9). Muchos se sorprenderían al enterarse de que esto es parte de los mandamientos. Dios ordenó que durante los primeros seis días de la semana realizáramos nuestro trabajo y negocios. Su propósito es que seamos eficientes y productivos, que ganemos el pan de cada día. "La pereza hace caer en profundo sueño y la persona negligente padecerá hambre" (Proverbios 19:15). ¡Es tan culpable de transgredir la ley de Dios la persona que evade sus deberes durante los primeros seis días de la semana como el que trabaja en el séptimo!

Esto nos lleva al siguiente mandato: "Pero el séptimo día es de reposo para el Eterno, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas" (Éxodo 20:10). De manera que no debemos realizar ninguna clase de trabajo durante el sábado, relacionado con nuestra ocupación, negocios personales, labores en el hogar, etc. Ni ninguna actividad fatigosa. Tampoco deben realizar estas labores las personas que estén bajo nuestra autoridad. Por supuesto que preparar algún alimento ligero y lavar luego el plato no es una transgresión; recordemos los relatos cuando Jesús comía con sus amigos en el día sábado. Y jamás condenó la práctica de la hospitalidad en día sábado (ver Lucas 14:1-6).

Dejar de trabajar no es el único requisito para cumplir con elsábado. Dios dejó también instrucciones positivas. En Deuteronomio 5:12 leemos: "GUARDARÁS el sábado para SANTIFICARLO". Debemos buscar entonces en la Palabra de Dios cómo cumplir esta orden. Levítico 23 enumera: "Las fiestas solemnes del Eterno [no de los judíos], las cuales proclamaréis como santas convocaciones" (v. 2). Dios dice: "Estas son mis solemnidades" (v. 2, Biblia de Jerusalén). La primera fiesta que se menciona a continuación es el sábado semanal: "Seis días se trabajará, pero el séptimo día será de descanso, santa convocación; ningún trabajo haréis. Es el día de descanso dedicado al Eterno dondequiera que habitéis" (v. 3). Luego Dios nos da las siguientes siete fiestas en las cuales están incluidos los siete sábados anuales.Estas fiestas también se guían por el mandamiento del sábado semanal.

Los sábados de Dios, tanto anuales como semanales, deben observarse con una "santa convocación", y de hecho, en ellos Dios ordenarealizar los servicios de adoración. Cuando tenemos comunión con otras personas que tienen el Espíritu de Dios, también tenemos comunión con Dios (ver 1 Juan 1:3, 7). El Nuevo Testamento dice que debemos "estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; tanto más, cuando veis que aquel día [el sábado milenial] se acerca" (Hebreos 10:24-25). La instrucción es clara en cuanto a que debemos congregarnos en los días que Dios ha señalado para ese propósito.

Para entender mejor la forma cómo Dios desea que observemos el sábado, veamos lo que dice en Isaías 58: "Si retraes del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso del Eterno, y lo veneras, no andando en tus propios caminos ni buscando tu voluntad ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en el Eterno. Yo te haré subir sobre las alturas de la Tierra" (vs. 13-14).

Cuando dice que no debemos hacer nuestra voluntad en el día santo de Dios, significa que no debemos dedicarlo a nuestros propios entretenimientos. Eso no quita que podamos disfrutar de algunas cosas placenteras, porque debemos llamar al sábado DELICIA. El asunto es que, cualquier cosa que hagamos, Dios debe tener parte en ella. Por ejemplo, salir a caminar en familia por algún sendero en un ambiente de campo es una maravillosa oportunidad de entrar en contacto con el Creador y la belleza de su obra.

Cuando llega el séptimo día, debemos dejar nuestros "propios caminos" [las cosas que normalmente hacemos], dejar de hacer nuestra propia "voluntad" y dejar de hablar nuestras "propias palabras" [todas aquellas cosas que hablamos sin ninguna relación con Dios]. A menudo esto último es BASTANTE DIFÍCIL de seguir "porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34). Para guardar efectivamente el sábado en su espíritu, debemos tener nuestra MENTE en Dios y en aquellas cosas que le agrada que hagamos en su tiempo santo. Entonces, como Dios lo promete, seremos realmente bendecidos.

Además de congregarnos con la Iglesia de Dios durante el día santo semanal, debemos tener en cuenta la afirmación de Cristo: "Está permitido hacer el bien en sábado" (Mateo 12:12). Esto significa que podemos utilizar parte del sábado para llamar por teléfono o escribir cartas a los enfermos o a nuestros hermanos solitarios. También podemos visitar a los enfermos o a quienes se encuentran en diversas necesidades. O invitarlos a nuestra casa en la noche del viernes para disfrutar una cena(ver Mateo 25:34-36; Santiago 1:27).

No deberíamos pensar en el sábado como el día en que no se puede hacer esto o aquello. Sino dedicar en este día especial SUFICIENTE TIEMPO para estudiar detenidamente la Biblia y meditar profundamente en ella. Es un día en que podemos reflexionar en los grandes temas de la vida: ¿Para qué nacimos? ¿Cuál es el PROPÓSITO de la vida? ¿En qué FORMA podemos alcanzar ese propósito? ¿Qué podemos hacer para llegar a ese objetivo? Además, el sábado es el día perfecto para ORAR con más fervor, sin prisas y con la mente más tranquila a nuestro Padre en los Cielos; para tener más "comunión" con nuestro Creador, paraadorarlo y conocerlo íntimamente. ¡Esta es en consecuencia, la manera de SANTIFICAR el sábado de Dios!

De los diez mandamientos, el cuarto, que se refiere al sábado, es y siempre ha sido el verdadero mandamiento de "prueba" (ver Éxodo 16:4). Mucha gente puede estar de acuerdo con los otros nueve: No adorar a otros dioses, honrar a los padres, no matar, no cometer adulterio, no robar, no mentir, etc. Pero con el cuarto mandamiento la situación es distinta. Guardarlo significa vivir visiblemente de manera diferente a la de la sociedad que nos rodea; quizás hasta el punto de ser considerados raros o extraños. Por esto Jesús dijo: "Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo" (Lucas 14:26-27).

¿Ama usted "más la gloria de los hombres que la gloria de Dios"? (Juan 12:43). O, ¿tiene la FE y el VALOR suficientes para obedecer los mandamientos de Dios; aun a riesgo de perder su trabajo, sus amigos y quizás a algunos de sus familiares?

Los verdaderos cristianos OBEDECEN
el cuarto mandamiento

Dios muestra en toda la Biblia que sus verdaderos seguidores guardan sus mandamientos. En Apocalipsis 12, describe a la Iglesia verdadera, la pequeña manada que tuvo que huir delyugo del Imperio Romano durante la Edad Media (v. 6). Luego predice que lo mismo va a suceder en nuestros días (v. 14). Finalmente, Dios describe la IRA de Satanás contra la Iglesia: "Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer y se fue a hacer la guerra contra el resto de la descendencia de ella, contra los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo" (v. 17).

En Apocalipsis 14:12, Dios describe el carácter de sus "santos" [sus seguidores]: "Aquí está la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús". Observemos que los santos no guardan solamente los "nuevos" mandamientos de Jesús, sino los mandamientos de Diosmediante la fe DE Jesucristo. Es decir que, mediante el Espíritu Santo, Jesucristo vive su vida en ellos (Gálatas2:20), dándoles poder para vencerse a sí mismos, al mundo y a Satanás; y así estar en capacidad de OBEDECER la ley espiritual de Dios.

Apocalipsis 22:14 describe a los que han de vivir con Dios Padre y Jesucristo por toda la eternidad en la Nueva Jerusalén: "Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad" (RV, 1909).

En la profecía del monte de los Olivos de Mateo 24, Jesús habla de la época cuando los verdaderos cristianos tendrán que HUIR nuevamente para salvar su vida. Esto sucederá dentro de pocos años, pues la profecía se refiere a los momentos PREVIOS a la gran tribulación, cuando TODA la humanidad sería exterminada si no fuera por la intervención de Dios. Advirtiendo a los suyos de lo que deben hacer cuando se acerque la tribulación, Jesús dijo: "Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en SÁBADO" (v. 20). ¡Obviamente, Jesús sabía que en el tiempo del fin sus verdaderos discípulos estarían GUARDANDO el sábado!

En otra profecía sobre el TIEMPO DEL FIN, vemos a los siervos de Dios santificando el sábado aun durante el reinado de 1.000 años de Cristo aquí en la Tierra: "Como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice el ETERNO, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrán todos a adorar delante de mí, dice el ETERNO" (Isaías 66:22-23). Por tanto, obedecer el cuarto mandamiento no está "pasado de moda", sino que es ¡la "onda" del futuro"! TODA LA HUMANIDAD aprenderá a obedecer los mandamientos de Dios—y a guardarlos días que Dios santificó—en el mundo de mañana, cuando el Reino de Dios se haya establecido en la Tierra.

Quienes estamos dispuestos a escuchar y OBEDECER a nuestro Creador ahora, mediante la vida de Jesucristo en nosotros, recibiremos la increíble oportunidad de servir en su Reino, gobernando las ciudadesy naciones del mundo. Somos los verdaderos pioneros que estamos preparándonos para ese mundo de mañana. Estamos venciendo, luchando contra las fuerzas y las tendencias que prevalecen en esta sociedad materialista influida por Satanás. Jesús dijo: "Al vencedor que guarde mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones; las regirá con vara de hierro y serán quebradas como un vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre" (Apocalipsis 2:26-27).

Aun hoy, en medio de esta sociedad carnal, no estamos completamente solos. Hay millones de personas, entre ellas judíos ortodoxos, adventistas del séptimo día, bautistas del séptimo día y miembros de las iglesias de Dios, que guardan el día sábado. Han descubierto—y usted también descubrirá—que SÍ es posible guardar este mandamiento de "prueba" y recibir bendiciones y prosperar de muchas maneras. En nuestra sociedad tan diversa quizás encontremos personas que admiren nuestro valor y dedicación, aunque tal vez Dios no las esté "llamando" a una plena comprensión espiritual ahora.

Recuerde que millones de personas quieren hacer lo que es correcto. Pero Jesús dijo: "NADIE puede venir a mí, si el Padre, que me envió, no lo atrae; y yo lo resucitaré en el día final" (Juan 6:44). Si Dios lo está llamando a usted y le está abriendo la mente a toda su verdad, usted tiene el DEBER DE ACTUAR conforme a esa verdad. Por eso dice Santiago: "El que sabe hacer lo bueno y no lo hace, comete pecado" (4:17).

Si a usted le interesa sinceramente obedecer a Dios y convertirse en una de las "primicias" de su salvación, puede ponerse en comunicación con la "manada pequeña" (Lucas 12:32) de Cristo que ha sido preservada en medio de esta generación tan confundida. Una rama importante de este cuerpo de creyentes está haciendo la obra de Dios. Se trata de la Iglesia que patrocina el programa El Mundo de Mañana en la radio y la televisión y tiene muchas publicaciones que se envían gratuitamente a muchos países.

Nos llamamos la Iglesia del Dios Viviente (1 Timoteo 3:15) y nuestras direcciones y teléfonos figuran al final de este folleto. Tenemos representantes en muchas ciudades del mundo. Si usted desea preguntarnos cómo guardar el sábado correctamente, o dónde se puede reunir con otras personas, o si tiene otras preguntas acerca del verdadero cristianismo, lo invitamos a escribirnos o llamarnos. No iremos a visitarlo si usted no lo solicita. Nuestros representantes simplemente conversarán con usted por teléfono o le contestarán por escrito, a menos que deseeuna visita personal. NO empleamos tácticas "coercitivas" para convencerlo de que se una a nosotros o nos apoye. Lo que nos interesa es saber si Dios realmente lo está llamando.

¿Le interesa guardar el verdadero día de reposo, departir con otras personas que creen lo mismo y aprender más sobre el plan y PROPÓSITO del gran DIOS? ¿Desea participar en esta gran CRUZADA que prepara el camino para la venida de Jesucristo a la Tierra? Esperemos que sí, porque todo ello contribuirá muchísimo a su crecimiento espiritual. Cuando no nos reunimos con otras personas de la verdadera fe de Jesucristo ni nos alimentamos de su Palabra en vez de las tradiciones de los hombres, resulta muy fácil "morir" espiritualmente. Un pasaje de la epístola a los Hebreos dice: "Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca" (10:24-25).

¿Tendrá usted la fe y el VALOR para obedecer al Dios que le da la vida y el aliento? O, ¿seguirá la corriente de este mundo? Ahora SABE que Dios ordena guardar su santo sábado.

Las palabras de Dios en Deuteronomio 30:19 son para cada uno de nosotros: "A los Cielos y a la Tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, de que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; ESCOGE, pues, LA VIDA, para que vivas tú y tu descendencia".

Atte. 

        Guise4God.

Isha bendecida por el ETERNO